(Ana Lilia Cepeda)
—¿A dónde iré sola?
—A donde te lleve el tiempo.”
En su primera novela, la fantástica Ana Lilia Cepeda nos lleva en un viaje por el tiempo y la memoria de la Ciudad de México, haciendo que el lector se emocione con cada uno de los pasajes de una historia que nos transporta hasta la antigua Tenochtitlán en la época de la Conquista, desde la restauración del Centro Histórico llevada a cabo a inicios de este siglo.
De pronto, sentí cómo sus anchas alas me rodeaban y acogían cerca de su corazón. El mío volvió a palpitar con suavidad.”
Junto con Natalia Fuentes, protagonista y narradora de esta historia, en la que realidad y fantasía se entretejen, y teniendo como guía en sus viajes en el tiempo a la Victoria alada del escultor Enrique Alciati —el creador de la majestuosa figura de alrededor de siete toneladas que coronaría la columna de la Independencia, diseñada por el arquitecto Antonio Rivas Mercado— el lector recorre pasajes cotidianos y algunos menos conocidos de la historia de México. De manera natural, la presencia de Victoria se convierte en cómplice de una travesía llena de momentos maravillosos.
Todo suceso es único e irrepetible.”
Natalia, una mujer valiente, educada y enamorada de una ciudad vibrante, acepta una encomienda que se percibe imposible… la intervención del centro más grande de Iberoamérica, abandonado por años y en peligro de perder sus grandes tesoros. Durante 64 meses y junto con un grupo de apasionados por el rescate de la ciudad, se sumerge en las historias de calles y edificios que forman parte de las 668 manzanas del casco histórico de la Ciudad de México.
Mientras esperaba hablar con él, me dediqué a observar la fila de feligreses que, con fervor, se acercaban a recibir la eucaristía. Me entretenía imaginando sus vidas. ¡Qué barbaridad!, mi voyerismo no tenía límite. Hurgaba en la vida de los que habitaron las casas de antaño y ahora lo hacía con los que pasaban frente a mí.”
Navegando entre políticos, problemas económicos y otros cotidianos, Natalia y Victoria invitan al lector a un viaje en el tiempo en el que visitamos, entre otros, el Templo de Corpus Christi en el siglo XVIII, para ser testigos de una nostálgica historia de amor que terminó con dos corazones partidos, uno de ellos enterrado en el altar de este mágico escenario; la casa del arquitecto Rivas Mercado, en el momento justo del diseño de la columna de la Independencia; la estación de trenes Buenavista en 1910; el Hotel Ritz y la XEW, en compañía de Tin Tan; el Teatro Esperanza Iris y la trágica historia de amor que se esconde entre sus palcos.
Las cicatrices en la vida dan carácter y nos hacen más hermosas. Eso me lo has enseñado tú.”
La protagonista de la historia, guiada por la Victoria alada original —la misma que resultó dañada en el sismo de 1957— aprende, a través de la historia de México, a reconciliarse con su pasado y a reinventarse, al mismo tiempo que se gana el respeto de los hombres que la rodean.
Siento una tremenda responsabilidad. Conmovida, entiendo la secuencia de la Historia. Ellas lucharon por el derecho al voto que a mi generación nos corresponde hacer valer.”
Ana Lilia Cepeda combina magistralmente su experiencia y una extensa investigación histórica con una prosa fluida que logra atrapar al lector, permitiéndole conocer de cerca a algunos de los personajes más influyentes en la vida de México. Entre ellos, el gran historiador mexicano Guillermo Tovar y de Teresa, el arquitecto Enrique Cervantes y el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, quienes fueron clave en el proyecto de restauración que ella misma dirigió.
A veces llegué a dudar si no era un personaje que se había quedado atrapado en el tiempo en alguna aventura, como las que yo tenía con Victoria.”
